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    <title>Lorito: RSS</title>
    <link>http://www.lorito.net/</link>
    <description>Peliculas</description>
    <language>en-us</language>
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      <title><![CDATA[Air Doll]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/57/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Va de más a menos, pero el descenso parte de tan arriba que casi se puede disculpar. El  filme trata de muchas cosas, pero la primera es la inocencia. La inocencia como escudo defensivo y como pala que cavará nuestra tumba. Ella, una muñeca hinchable, cobra vida y de repente descubre que hay todo un mundo más allá de ese pobre de espíritu, ese cretino, que la ha comprado para follársela cada noche (no llamemos a eso hacer el amor, por favor: menudo desgraciado) y así ir abonando el recuerdo y el olvido, a partes iguales, de su ex novia. De hecho, la llama igual que a la otra. Y qué, da igual, nuestra muñeca favorita (extraordinario culo) empieza su poético tránsito por la sociedad que nos rodea y la va descubriendo con sus ojos como platos, enseñándonos los muchos versos que no sabemos leer. Hay un momento, en un poema 'bigger than life' recitado por un vagabundo que debe ser septuagenario o más mayor aún, en el que las lágrimas si no te brotan o casi es porque tienes horchata en las venas. Momentazo. Es cierto que poco a poco y a partir de ahí, en lo que sería el último tercio, nos metemos en el terreno de la redundancia lírica. Pero, si sumamos todos los 'inputs' recibidos, el balance es enteramente positivo. No alcanza la categoría de peliculón, desde luego, pero sí la de aquellos filmes que dan tres o cuatro buenas pautas para entender la vida y aprovecharla, que no es moco de pavo. Con la inocencia, insisto, como motor principal. El segundo es el corazón. Y tercero, saber valorar lo efímero como lo haría una larva antes de salir del capullo o después de cada muda. Solo somos el instante fugaz. La infancia durante y después de la infancia. Lo frágil de cada segundo. Quien sepa entenderla saldrá hecho mejor persona.
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      <title><![CDATA[Soul Kitchen]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/56/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Vaya bodrio. Resulta que estamos ante un director que del drama se ha pasado a la comedia -en vista de los resultados, esperemos que solo por esta vez- y que quiere aplicar ahí su toque personal, ese que le ha dado buen pedigrí gracias a títulos como “Contra la pared” (2004), que se hizo con el Oso de Oro berlinés. Hablamos del alemán de origen turco Faith Akin. Pero el hombre cae en lo burdo y previsible, como cualquier producto “made in Hollywood”, ya sabes a qué me refiero, que se supone que es lo que quería evitar o criticar. Abundan las concesiones facilonas al cine de humor, de esas que acaban rematadas con trazo grueso aunque empiecen disfrazadas de anarquía aparente y espontaneidad formal. Demasiado formal. Lo peor es el último tercio del filme, cuando todo se lanza en brazos de las soluciones convencionales y lo que ves venir acaba llegando por donde te imaginas. El asunto va de un restaurante regentado por un tipo que vive rodeado de personajes desarraigados como él que, sabiéndolo o no, solo buscan el amor, también como él. Se llama Zinos. Con buenas intenciones pretende aplicar a su negocio cierta dosis de fantasía, romanticismo y factor diferencial, para contagiar a los suyos su punto de vista. Sí, Akin nos intenta colar el restaurante que todos querríamos regentar. Nada que objetar, sino fuera porque lo hace basándose en supuestos tan efímeros y superficiales como los que quiere ridiculizar (la ambición inmobiliaria, la frialdad de internet). Dando carnaza al enemigo no se gana la guerra. Eso sí, se llevó el Premio Especial de Jurado en el pasado festival de cine de Venecia. Como lo oyes.

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      <title><![CDATA[Two Lovers]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/55/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Tras leer unas cuantas críticas deslumbrantes o por el estilo me dije “a por ella”. Pues no, no salí del cine deslumbrada. Salí sin entender por qué tanto halago. Pues lo que hace esta película es intercambiar unos clichés por otros y dejarse de ironías, que es algo tan post-moderno, para mostrarnos sin dobleces, como se hacía antes, rascando en el hueso del melodrama romántico, lo patético del enamoramiento loco. Con unas interpretaciones que, sobre todo en el caso de Joaquin Phoneix, parecen regirse por tics operísticos (él hace de perturbado hacia fuera; el resto de protagonistas, casi todo mujeres, de taradas hacia dentro: todo muy sentido), en plan “esta pasión que nos corroe es 'bigger than life'”. Todo eso mientras vamos viendo a actores que andan por la treintena larga interpretando personajes que van por la vida como cuando se anda por la veintena corta o ni eso. Incongruencias -y lo son porque en este filme no hay sitio para lecturas irónicas-. Si le sumas que el guión es bastante flojo y que solo al final, cuando ya el barco se ha hundido, se permite un giro inesperado, o casi, algo parecido a una segunda lectura, a un matiz, a una reafirmación de la vida sobre la fantasía, pues ya me dirás.

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      <title><![CDATA[Canino]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/54/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Si solo pudiera tener un deseo, sería que tus errores fueran solo tuyos, que tus pecados fueran solo tuyos. Se lo suelta el padre al hijo en una canción que ahora no os diré cuál es, porque es de esas a las que hay que llegar dando una los pasos o empujada por el azar, y mirando “Canino” está claro que el epicentro de la acción, el progenitor de una familia enclaustrada, no está por esa labor educativa, llamémosla "let it be", sino por la contraria. La cantidad de preguntas serias que te plantea su actitud, y de rebote la de quienes lo rodean (su esposa, sus dos hijas y su hijo), es tal que casi te impide disfrutar del humor negro que sazona esta película. Porque en el fondo es una comedia, solo que se ríe de unas cosas, y se ríe de ellas de una manera, con excentricidad premeditada a veces, con planos tan estáticos como destructivos otras, que da miedo. ¿Se puede ser siempre un niño aunque eso pase porque te acerques a la treintena creyendo que el coño es una gran lámpara y un zombi una flor amarilla? ¿El precio a pagar por la seguridad de los tuyos es que su cerebro viva castrado y con un torniquete en medio que le aborte cualquier iniciativa propia? Así están las cosas en este filme griego, tan del gusto, diría una, de cualquiera que guste de Buñuel y Passolini, un oasis en el desierto de la sequedad creativa. Sin ser un “remake” de “El castillo de la pureza” (1972) del mexicano Arturo Ripstein, sí que hay mucho vaso comunicante entre esta y aquella. Es una hora y media fascinante.]]></description>
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      <title><![CDATA[Alexander, The Last]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/53/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Ni se te ocurra bromear al verla en plan “qué te juegas a que ahora es capaz de acabarse así y aquí la película”. Porque puede que aciertes. Con eso no te digo ná, pero te lo digo tó. Cine independiente estadounidense en la fase larvaria, de ese que en el argot se califica de ‘mumblecore’ porque si fuera una conversación no pasaría del murmullo. En realidad, se vende como el primer paso serio de Joe Swanberg para acercarse al tono, la ética y la estética de lo comercial. Además, el hombre, que el año que viene llegará a la treintena, viene apadrinado por Noah Baumbach –guionista de Wes Anderson que ha dirigido un filme, “Greenberg”, con Ben Stiller de protagonista: vamos, que tampoco es un pelagatos-. Pero ni por esas le voy a dejar de dar una buena colleja. Porque estamos ante la típica paja mental sobre las relaciones post-modernas, esas que se lo cogen todo con papel de fumar, con un boceto de trío sentimental como base científica, por decir algo, de la teoría que se nos quiere mostrar. Que, básicamente y en el fondo, es ninguna. A saber: hay una actriz, luego aparece su hermana, por ahí anda también el compañero de reparto de la primera, que se dedica a follar con la segunda cuando en realidad quien se lo quiere tirar es la primera, a continuación llega el flamante marido de la primera, que no se entera de nada de lo anterior y parece más interesado en otra jovencita que en su esposa, y al final conocemos al novio o amante de la segunda, que cuando se presenta pues esta última va y se arrima a él tan tranquilamente y que le den por ahí al compañero de reparto de su hermana y a su cara de rey pasmado... Todo eso, pero sin rascar demasiado en los personajes y en sus motivaciones, es lo que vamos viendo pasar por la pantalla. Hasta que, de repente, salen los créditos. Y adiós muy buenas.]]></description>
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      <title><![CDATA[Cómo entrenar a tu dragón]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/52/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Como suelen decir en las promociones cinematográficas, de los creadores de “Lilo y Stich” llega “Cómo entrenar a tu dragón”. Asumámoslo por la vía rápida: en el filme abundan los clichés y tiene sus zonas fofas, como que los personajes secundarios se quedan cortos de café, y más con lo que podría haber dado de sí su aura vikinga, algo que también le pasa, ay, hasta al niño protagonista, un ‘nerd’ llamado Hipo cuyo carisma resulta escaso para la que se acaba liando en la pantalla. Por fortuna, no ocurre igual con el dragón que da cuerda al guión, un tal Desdentao, muy bien logrado y expresado, ni con las escenas de vuelo y batalla –en especial, la del tramo final-, que son pura adrenalina. De manera que visionada en 3-D esta apuesta de DreamWorks casi te levanta de la silla cuando la sensación de profundidad se pone trepidante. Pero, dicho lo dicho, y reconociendo además que la diversión que ofrece tira y se aprovecha de más fuegos artificiales que reales, también es cierto que juzgada con ojos de adulto podemos cegarnos –las cosas de nuestra vista cansada- y dejar pasar por alto algunos aportes importantes de esta cinta, como esa circunstancia que (mejor no desvelarla) afecta a Hipo cerca del último suspiro, que van señalando al público infantil la utilidad de las piezas de recambio, así como que hay que pagar un precio para lograr las cosas, pues no basta solo con desearlas.

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      <title><![CDATA[Los hombres que miraban fijamente a las cabras]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/51/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Riéndose de todo, hasta de sí misma, pero especialmente del intervencionismo militar estadounidense y del misticismo hippie ido de la olla, esta comedia ligera, que podrían haber firmado los Cohen mientras –y esto me lo invento: no quiero pleitos- se recuperaban en una clínica de su adicción al LSD, te entretiene la mar de bien. Que en el último tercio flojee un poco, porque el chiste se mastica tanto que al final el sabor se va perdiendo, no hay que tenérselo demasiado en cuenta. Ni tampoco hay que tomarse al pie de la letra que haya sido puesta en entredicho por algunos críticos, utilizando los mismos argumentos que se usan cuando para insultar a alguien se le llama intelectual –en España, por ejemplo, es algo habitual-, pues el filme no tiene para nada esa rebaba de soy el más listillo de la clase. Habrá que poner en entredicho a esos críticos. Porque si recuerda a algo es a las historias de los personajes de la serie ‘Looney Tunes’, que no eran precisamente productos elitistas –es más, pensemos en Bugs Bunny mientras miramos actuar a este George Clooney y veremos al conejo de la suerte con el bigote de Clark Gable-. O, si queremos acercarlo a nuestro filtro cultural, mirémoslo con ojos de Editorial Bruguera.]]></description>
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      <title><![CDATA[Corazón rebelde]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/50/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Es divertido cómo caer, durante un pequeño momento, es igual que volar. Lo canta Bad Blake, ese perdedor del country que ha dado a Jeff Bridges un Oscar esta noche. Enorme su interpretación en una película que no descubre ningún nuevo horizonte. Ya la has visto antes de verla, seguramente, porque historias de alguien que fue alguien y que cada vez es más un don nadie todos conocemos, sea a través de la realidad o de la gran pantalla. En el caso de Blake, pasarse borracho casi toda la vida ha tirado por la borda todo lo que aquella ha puesto a su alcance. Como padre lo ha convertido en alguien que nunca estaba o, peor, que no estaba ni cuando estuvo. Si se podía pasar bien, se pasaba, y si ese era el precio a pagar, se pagaba. Lo hizo y se arruinó, por fuera y por dentro. Dicho lo cual, merece la pena verla. Porque Bridges convierte a Blake en alguien que existe. Que canta muy buenas canciones (la banda sonora ha salido de las batutas de T-Bone Burnett y el fallecido el pasado mayo Stephen Burton: fuertes aplausos) y se conduce por muy malas carreteras. Y, hundido en la butaca, uno entra en esas canciones y pisa esos asfaltos como si estuviera allí. Además, un filme en el que uno de esos astutos sabios domésticos, interpretado por Robert Duvall –cada día más parecido a Saza-, se pone a platicar sobre lo humano y lo divino utilizando como piedra filosofal la estupenda “Live Forever” de Billy Joe Shaver se merece cualquier voto de confianza.]]></description>
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      <title><![CDATA[La carretera]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/49/pelicula</link>
      <description><![CDATA[Ir a ver una película basada en el libro que más te ha impactado en los últimos años no es misión fácil, cinematográficamente hablando. Pero “La carretera”, el filme dirigido por John Hillcoat, supera la prueba del algodón. No son lo mismo estos fotogramas que aquellas páginas, que te oprimían el corazón solo con mostrarte su mano desolada, sin tan siquiera mover ni un dedo. Pero verlos, e imagino que aún más si uno no ha leído la obra original de Cormac McCarthy, merece la pena porque las interpretaciones están a gran altura (decir interpretaciones es hablar casi exclusivamente de Viggo Mortensen y de Kodi Smit-McPhee, el niño que le da réplica), la fotografía de Javier Aguirresarobe es impresionante -ni color ni blanco y negro, ¡es una película gris ceniza!- y la historia, aunque por momentos parezca derivar hacia un relato sobre zombies que se pierden en la niebla y se eche algo en falta la reflexión existencialista extrema de su materia prima literaria, se explica con gancho suficiente para que el ralentí del interés esté siempre ahí. ¿Qué hacer cuándo el mayor acto de amor que te queda, y además el único más allá de la mera supervivencia, es saber que te atreverás a matar a quien más quieres? PD: Y ya puestos, estaría bien aprovechar esta película para, de rebote, recuperar la superior “La propuesta” (2005), la otra filmación que Hillcoat ha hecho fuertemente marcado por McCarthy, en ese caso por el del libro “Meridiano de sangre”.]]></description>
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      <title><![CDATA[El imaginario del Doctor Parnassus]]></title>
      <link>http://www.lorito.net/Comentarios/critica/48/pelicula</link>
      <description><![CDATA[El circo ambulante, descacharrado y con una puerta hacia la fantasía, llega al extrarradio urbano, más decadente todavía que sus trucos fuera de onda, ahí donde casi nadie le prestará atención. Aparca. Y se ofrece: excesos y excesos, pero solo si cruzas la puerta y atraviesas el decorado. Como si esnifara sin parar idas de olla, el filme se va enroscando con un punto irracional y mucha potencia visual. Lejos y lejos de las horas que vivimos en la más absoluta de las normalidades. Pero, ¿qué son tantos sueños, salvo todo eso: excesos irracionales, desvaríos de imágenes? Quienes critican esta película de Terry Gilliam por ese desfase (por ejemplo, el cronista de ‘El País’, Carlos Boyero, siempre con un pie en el agua limpia y otro en la boñiga de mierda: ahí radica su atractivo, qué se le va a hacer, además de en su divertido apellido) parecen no haber caído en la cuenta de que abrir los ojos tras una noche de viajes astrales es eso, andar entre el flipe y la pesadilla, que es por donde se mueve el imaginario del Doctor Parnassus. Para más inri, la cinta también abre los ojos para hacer autocrítica, y así nos va ofreciendo una de errores y otra de aciertos, una de pisar fango y otra de elevarse como un globo, un segundo de sentirse en la cima del mundo y otro en su pozo. Notable cuento oscuro sobre caer en las manos del demonio (protagonizado por un Tom Waits haciendo del Waits del siglo XXI) por comprarle la vida eterna. Ni se te ocurra caer en eso, solo tratarás con usureros. Por cierto, la película está muy bien interpretada (sobre todo por Christopher Plummer y por Heath Ledger, que falleció durante el rodaje), como esos sueños en los que parece que todos los que salen son de verdad, ¡hasta tú misma!]]></description>
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